weblog de periodismo televisivo actual

20 mayo 2005

Televisión Educativa

Después de las primeras intervenciones, que dan una visión algo negativa del periodismo televisivo actual, conviene aclarar que la televisión no es sólo programas del corazón, reality shows, ni violencia, sino que hay algo más. Se llama "televisión educativa" y en nuestro país se difunde principalmente a través de La Dos.
La televisión educativa engloba a los programas que tienen como objetivo divulgar contenidos útiles para la sociedad, al tiempo que pretende servir como complemento a los estudios. Después de esto no se puede ni debe afirmar que sea una televisión aburrida. Los contenidos, en algunas ocasiones, se refieren a temas de actualidad trascendentes y ayudan a formar la opinión pública.
La Televisión Educativa cuenta entres sus objetivos con los siguientes: divulgar aspectos del conocimiento útiles para los ciudadanos; complementar la formación profesional de los mismos; ayudar a crear opiniones estables sobre temas de actualidad trascendentes; así como fomentar el diálogo entre los distintos grupos sociales.
En la actual oferta mediática no parece haber hueco para este tipo de iniciativas de carácter formativo, que quedarían reservadas a las instituciones tradicionales (familia y escuela). Tan sólo las televisiones públicas desempeñarían un papel en este terreno. Siguiendo estas pistas se puede decir que en nuestro país existe este tipo de televisión y uno de sus programas más representativos es La Aventura del Saber. Este se emite en La Dos desde hace quince años, de lunes a viernes. Los objetivos del programa están claramente definidos: la educación y la formación a través de la televisión, lo que se deriva de las competencias de RTVE como servicio público del Estado.
Además de este ejemplo existen muchas otras iniciativas en nuestro país. Sin embargo, en el Informe para la Reforma de los Medios de Comunicación de Titularidad del Estado, elaborado por el Consejo creado al efecto, se considera que "la misión educativa debe recorrer toda la programación, de acuerdo con criterios y prioridades sociales". Así, la televisión pública tiene una misión educativa fundamental que es la de promover la capacidad de recepción crítica por parte de los usuarios y debe establecer una programación que facilite la consecución de sus objetivos.
Por todo ello, se hace necesario un pacto social entre todas las partes implicadas que permita garantizar el acceso de los contenidos educativos a la televisión, ya que programas de calidad y grandes audiencias no han de ser incompatibles. Es más, en una auténtica sociedad de la información, el empleo de la televisión con criterios educativos debería ser una herramienta indispensable.

16 mayo 2005

Los estereotipos en televisión

En el boletín diario que recibo de Periodista digital, una noticia ha llamado mi atención, y creo que no estaría mal comentarla en el weblog. La noticia es del día 12 de mayo y dice lo siguiente: Los andaluces se sienten ridiculizados en televisión. El Parlamento de Andalucía ha respaldado por unanimidad una iniciativa contra la "ridiculización" de los andaluces en las series de televisión en la que se insta a la Junta a que haga campañas que refuercen la imagen en positivo de los ciudadanos de la región.
La información hace referencia a series tan conocidas como Los Serrano, Aquí no hay quién viva, Mis adorables vecinos y Ana y los 7. Nadie olvidará el momento en el que, a mi juicio, comenzó esta “moda” de introducir en las series de ficción españolas a andaluces en puestos de trabajo poco cualificados: la serie Médico de familia, protagonizada por Emilio Aragón y Lydia Bosch. En ella el papel de la empleada del hogar era interpretado por “la Juani”, una simpática andaluza que sacaba a la luz los estereotipos asignados a los andaluces: incorrecciones gramaticales, forma de hablar que incide en su bajo nivel cultural, acento andaluz, etc.
Supongo que después del éxito obtenido por esta serie, que llegó a ser líder de audiencia en su franja horaria durante varias temporadas, han surgido posteriores iniciativas que cuentan entre sus protagonistas con algún andaluz: Aquí no hay quien viva, ha optado por el portero de la comunidad (Fernando Tejero); Ana y los 7, de nuevo con la empleada del hogar andaluza; Mis adorables vecinos (Paz Padilla), etc.
El Parlamento andaluz ha respaldado una proposición no de ley en la que se pide a la Junta de Andalucía que inicie una campaña de promoción. Ésta tendría el objetivo de reforzar la imagen positiva de los andaluces. Además, insta a la Junta a que envíe una queja formal a las cadenas de televisión que emiten estas series.
Según una encuesta del CIS ("Estereotipos regionales", estudio 2123), los estereotipos que se aplican al colectivo andaluz son los de personas charlatanas y juerguistas. Ante esto, la solución para que acaben los estereotipos que presentan a este grupo de personas de una manera negativa, la solución es que no se utilicen, ni se propaguen, en mi opinión, a través de los medios de comunicación que tanta influencia tienen en el imaginario colectivo en la actualidad.

13 mayo 2005

Clasificación de telebasura

Como indiqué en la anterior intervención, voy a seguir escribiendo sobre los diferentes tipos de periodismo basura, para lo que me serviré de los ejemplos más significativos, así como de la teoría desarrollada por el profesor Carlos Elías Pérez en su libro Telebasura y periodismo. Para Elías Pérez, desde el punto de vista de la telebasura, la programación televisiva puede dividirse en tres grandes grupos: la ficción diaria; los concursos, y el denominado periodismo telebasura. Es en este último grupo en el que voy a centrar mi atención, puesto que es el tema que me preocupa en este momento. El mismo autor señala que dentro de la telebasura destacan los siguientes géneros: la telerrealidad o reality shows y los talk shows, entre otros.
En cuanto a los reality shows o programas de telerrealidad, en este momento inundan las cadenas españolas, ya que no ha terminado uno cuando ya se anuncia el comienzo del siguiente. Este es el caso de Telecinco, que en estos últimos meses ha emitido Gran Hermano, Gran Hermano VIP, y en este momento, da cabida a La casa de tu vida. Aunque la situación no es mejor en Antena 3, que también nos ha bombardeado con telerrealidad emitiendo La isla de los famosos, La selva de los famosos y, seguidamente, La granja. Pero la realidad es mucho peor en TVE-1, ya que es una cadena estatal y, como tal, ha de cumplir con su carácter de servicio público, sin embargo, tampoco se queda atrás en cuanto a reality shows. A pesar de haber eliminado de su programación Operación Triunfo que pasa a Telecinco, sigue emitiendo Préstame tu vida, un programa en el que se busca al máximo el sensacionalismo haciendo que dos personas totalmente opuestas (un homófobo y un homosexual, en uno de los capítulos) intercambien sus vidas durante una semana mientras son grabados las veinticuatro horas, para después comentar lo más interesante en el programa del viernes. Y esto son sólo algunos ejemplos, ya que con este comentario no pretendo hacer un análisis exhaustivo de la situación.
En segundo lugar, hay que hacer referencia a los talk shows, que son programas en los que se tocan diversos temas con varios invitados. Conviene aclarar que algunos talk shows son serios desde un punto de vista periodístico, pero los que aquí se van a comentar son telebasura camuflada. La primera característica que ha de tener un talk show es que esté dirigido por un periodista de prestigio (Javier Sardá, Ana Rosa Quintana, María Teresa Campos, etc.). En segundo lugar, se tratan temas fantásticos, esotéricos y paranormales en el mismo nivel que los científicos, incluso llevan a expertos que se colocan a la misma altura que cualquier otro “personajillo”. Por último, dan respuestas sencillas a temas complicados, reduciendo la complejidad para una audiencia adormecida. El mayor ejemplo de talk show es Crónicas Marcianas, aunque no es el único.

11 mayo 2005

La telebasura

Me gustaría inaugurar mi weblog con uno de los fenómenos que vienen caracterizando el panorama televisivo en nuestro país desde hace una década: la “telebasura”. Mi interés por el tema viene motivado por la lectura de Telebasura y Periodismo, un ensayo de Carlos Elías Pérez, profesor de la Universidad Carlos III. Antes de nada voy a definir lo que, a mi juicio después de leer el libro, es considerado telebasura: una manera de hacer televisión que se caracteriza por tratar temas banales y dar cabida a personajes irrelevantes con bajo nivel cultural. Además, utiliza el morbo, el sensacionalismo y el escándalo para atraer a grandes audiencias.
¿Quién no podría dar, después de esta definición, multitud de nombres de programas telebasura? Creo que a todos se nos vienen a la cabeza varios ejemplos: Crónicas Marcianas, Aquí hay tomate, Gran Hermano, A tu lado, etc. Todos ellos, y muchos más, conforman la actual parrilla televisiva de nuestro país. Una programación en la que se echan en falta programas informativos de calidad, ya que bajo el mando de periodistas de prestigio (como es el caso de Javier Sardá en Crónicas Marcianas) se confunde al espectador haciéndole creer que lo que ve es periodismo serio, cuando no es más que telebasura.
En el momento de empezar a leer el libro me pregunté, ¿cómo se ha llegado a este punto en nuestro país?, ¿cuáles fueron los orígenes de la telebasura en España? A lo largo de la lectura, encontré la versión de varios especialistas en el tema. Para algunos, el fenómeno comenzó con la llegada de las telenovelas hispanoamericanas a principios de 1990; para otros, cuando nacieron las cadenas privadas de televisión, por la misma fecha; no obstante, la mayoría está de acuerdo en que fue en 1993 cuando la telebasura impregnó al periodismo en España. Fue en el programa de Nieves Herrero, De tú a tú, cuando comenzó a tratarse el tema de las niñas de Alcasser desde el más puro sensacionalismo. Desde este momento, la situación no ha hecho más que empeorar.
Esto ha sido una introducción al fenómeno de la telebasura en nuestro país, pero me parece un tema demasiado interesante como para que se quede aquí, así que quizás haya una segunda parte el próximo día.

10 mayo 2005

bienvenidos

Antes de nada quería apuntar que el objetivo de esta weblog es analizar todos aquellos aspectos del periodismo televisivo actual en nuestro país. Para ello, me serviré de las noticias aparecidas en los distintos medios de comunicación, así como de los libros que sobre el tema se publiquen.
En esta weblog se intentará demostrar que aunque la esencia del trabajo del periodista televisivo hoy en día sigue siendo la misma que hace unos años, la aparición de las nuevas tecnologías digitales ha provocado bruscos cambios en los modos de trabajo y de organización de los recursos. Así como que una de las características de la situación actual del mercado televisivo es que, poco a poco, va ganado terreno el entretenimiento del más bajo estilo. Además de otros aspectos que se irán desarrollando poco a poco.
En definitiva, se trata de una weblog que creo que, sin duda, resultará de gran interés para los profesionales del periodismo televisivo, los estudiantes de comunicación y, en general, para los estudiosos del medio.